Un portátil puede seguir desconectando de Wi-Fi debido a varios factores comunes, incluyendo la fuerza de señal débil, interferencia de otros dispositivos, controladores de red obsoletos o defectuosos, o ajustes de gestión de energía incorrectos que deshabilitan el adaptador inalámbrico para ahorrar energía. Problemas relacionados con el router como problemas de firmware, sobrecalentamiento o congestión de red también pueden contribuir, junto con configuraciones de red incorrectas en el portátil. Identificar si el problema se deriva de hardware, software o la propia red es esencial para aplicar la correcta fijación y mantener una conexión estable.


Referencias