El tártaro, también conocido como placa endurecida, no se puede quitar con seguridad en casa una vez que se ha formado, ya que se une firmemente al esmalte dental y requiere herramientas dentales profesionales. Sin embargo, su acumulación puede reducirse e impedirse a través de prácticas consistentes de higiene oral, como cepillarse dos veces al día con pasta de dientes fluoruros, disolver la placa entre dientes, usar lavado de boca antibacteriano y limitar los alimentos azucarados o almidonados que alimentan bacterias. Algunos remedios caseros abrasivos o ácidos se sugieren a menudo en línea, pero pueden dañar el esmalte y empeorar la salud oral, por lo que deben evitarse. El enfoque más eficaz es la prevención a través de la atención diaria, ya que el tártaro no tratado puede conducir a la enfermedad de las encías y otras complicaciones.


Referencias