La velocidad de la luz es mucho más rápida que la velocidad del sonido. La luz viaja a unos 299,792 kilómetros por segundo en un vacío, mientras que el sonido se mueve a unos 343 metros por segundo en el aire a temperatura ambiente. Esta gran diferencia ocurre porque la luz es una onda electromagnética que no requiere un medio para viajar, mientras que el sonido es una onda mecánica que depende de vibraciones a través de un medio como aire, agua o sólidos. Como resultado, a menudo vemos eventos como relámpagos antes de escuchar el sonido asociado como el trueno.


Referencias