Los organizadores utilizan materias primas de su entorno, como agua, oxígeno, dióxido de carbono y nutrientes, para llevar a cabo procesos vitales esenciales. Estos materiales son necesarios para producir energía, construir y reparar tejidos, mantener el equilibrio interno y apoyar el crecimiento y la reproducción. Por ejemplo, las plantas utilizan dióxido de carbono, agua y luz solar para hacer alimentos a través de la fotosíntesis, mientras que los animales consumen alimentos y oxígeno para liberar energía a través de la respiración. Sin un suministro continuo de estas materias primas externas, los organismos no pueden sostener sus funciones vitales o sobrevivir.


Referencias